Clasificación de las ED: las ecuaciones diferenciales se pueden clasificar según tres características:
tipo,
orden y
linealidad. Según el tipo una ED puede ser ordinaria (EDO) o parcial (EDP). Una EDO es aquella que sólo contiene derivadas ordinarias (derivadas de una o varias funciones de
una sóla variable independiente). Una EDP, en cambio, contiene derivadas parciales (derivadas de una o varias funciones de
dos o más variables independientes). El orden de una ecuación diferencial lo determina el orden de la más alta derivada presente en élla.
Solución de una ED: una función
f, definida en algún intervalo
I, es solución de una ecuación diferencial en dicho intervalo, si al sustituirla en la ED la reduce a una identidad. Las soluciones de las ecuaciones diferenciales pueden ser
explícitas o
implícitas. Una ED tiene, generalmente, un número infinito de soluciones o más bien una
familia n-paramétrica de soluciones. El número de paramétros,
n, depende del orden de la ED. Cuando se dan valores específicos a los paramétros arbitrarios, es decir, cuando se asignan valores numéricos a los paramétros, se obtiene una
solución particular de la ED. En algunas ocasiones se tiene una solución que no pertenece a la
familia n-paramétrica, a tales soluciones se les llama
singulares.